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* Entrevista al Dr.Víctor Corvalán, profesor adjunto de la Cátedra Derecho Procesal II de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario.
Llegó a la Universidad Nacional del Nordeste en el marco del VII Encuentro Nacional de Profesores de Derecho Procesal Penal realizado en la Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas integrando la nutrida lista de distinguidos panelistas provenientes de distintas Universidades Nacionales del país. Su exposición tuvo lugar en la segunda jornada del cónclave docente, oportunidad en la que se explayó sobre “La Metodología de la Enseñanza en el Modelo Acusatorio”.
El Universitario llegó hasta el auditorio del Campus “Deodoro Roca” de la Facultad de Derecho donde se desarrolló el Encuentro. Luego de presenciar exposiciones magistrales de distintos oradores interceptamos al profesor Víctor Ramón Corvalán quién accedió gentilmente a mostrar sus ideas y su “gran compromiso con la educación pública”, según propias palabras.
El profesor Corvalán es Abogado egresado de la Universidad Católica de Rosario, profesor adjunto –por concurso- de la Cátedra Derecho Procesal II de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. Lleva “orgulloso” más de 30 años de docencia los cuales, sin dudas, sobresalen en sus sólidos conceptos. Enfatizó en sus respuestas la urgente necesidad de replantear las formas de enseñanza académica en el ámbito del Derecho, para que los futuros letrados egresados de las Universidades públicas logren desarrollar su profesión enmarcados en el estado de derecho, respetando el orden constitucional, la democracia y el sistema.
-Cuál es el área del Derecho en la que se especializa y cuál en la que mayor empirismo ejerce como docente?
Mi experiencia se vincula con el estudio de disciplinas que no son jurídicas, como las Ciencias de la Educación, las que me permiten tener herramientas para poder comunicar mejor la información que presumen, poseo… que no es tanta como cree el alumno, pero me sirve para intentar colaborar con un tema que me preocupa sobremanera: lograr que el alumno pueda pensar por sí mismo, pueda pensarse como futuro abogado y pueda pensar para qué sirve estudiar Abogacía. Además, me interesa que pueda pensar y comprender que este privilegio que tiene de poder formarse en una Universidad pública –teniendo en cuenta que no todos pueden acceder a ella- lo pueda realmente volcar después como devolución a la sociedad.
-Sobre qué tema versará su exposición? Nos puede ilustrar para comprender de qué se trata?
Voy a hablar sobre “La Metodología de la Enseñanza en el Modelo Acusatorio” tema con el que intentaré demostrar que la metodología de la enseñanza exige contenidos, algunos conceptuales, los que permiten tener una profundidad -hasta filosófica- de la teoría del conocimiento sobre: Qué es ser abogado? Qué es un proceso penal? Qué es la acción, la acusación y la defensa? Qué es la jurisdicción en manos de un juez?... pero también exige que se tengan contenidos procedimentales, es decir, que el abogado sepa cómo manejar esos conceptos o cómo lograr traducir en la acción la defensa de una persona.
Pero más importante que todo ello, es el contenido actitudinal, donde se agrupan el componente ideológico sumado al componente ético, para que uno pueda aprender a valorar la constitución que tenemos y el sistema jurídico en el que estamos.
De nada vale conocer el concepto, saberlo emplear, si no se tiene además una actitud respecto de sí mismo o del otro, si no se tiene respeto por el sistema, la democracia y el orden constitucional.
-Cuáles entonces serían los temas que se deberían replantear desde su visión metodológica para una nueva enseñanza del modelo acusatorio?
Ésta es la pregunta que me voy a hacer en mi exposición ¿Hay que tener una metodología especial para enseñar el modelo acusatorio? Yo creo que no. Sí creo que hay un único método de enseñanza para enseñar cualquier cosa, es decir, para enseñar a comunicar, a curar o para manejar un auto… el método de enseñanza es siempre el mismo. Lo que cambian son los contenidos y los objetivos.
La actitud y el respeto por el sistema y la ética, se enseñan? Puede el estudiante universitario aprenderlos en la universidad?
Yo creo que es obligación del docente enseñarlos, sobre todo cuando provienen de una Universidad pública, porque ella tiene un gran compromiso con el estado de derecho. Tenemos muchas dificultades, en primer lugar, las propias –haciendo referencia a sus pares Abogados- que nos hacen ver que no somos docentes ni especialistas en educación, es decir, tenemos mucho que aprender de las Ciencias de la Educación –y a esto lo digo con todo respeto-.
En segundo lugar, tenemos las enormes dificultades de los alumnos que vienen de los colegios secundarios a quienes no les enseñaron a pensar como hombre, como ser autónomo, situación con la que debemos colaborar para superarla. Y en tercer lugar nos encontramos con el problema de la gran cantidad de alumnos que hay en las Facultades de Abogacía del país y la escasa cantidad de medios los que confluyen en un colapso debido al ingreso irrestricto, situación que en definitiva tendrá que ser repensada.
Pero a pesar de todas nuestras dificultades, el compromiso con el estado de derecho del que hablé en principio, no se debe perder y debemos llevarlo adelante entre todos.
-En qué redundan este tipo de encuentros docentes universitarios de Derecho Penal y Procesal?
Esto permite darnos cuenta en qué estamos los docentes. Yo particularmente vengo a rendir, a brindar una explicación sobre eso. Vengo a decir “Señores, compañeros docentes, en una asociación que tiene un gran compromiso con el estado de derecho y con el procedimiento adversarial acusatorio, que consideramos, es el adecuado, no así el inquisitivo, que nos manejó durante mucho tiempo y que todavía, de alguna manera, rige en Corrientes”.
Y a partir de la rendición de cuentas que yo realizo en este tipo de encuentros para con mis pares docentes, me encuentro conmigo mismo también, lo que redunda en un replanteo crítico y personal de lo que estoy haciendo en mi rol docente.
-Una reflexión final
Nosotros –los docentes universitarios de Derecho- en definitiva, trabajamos para formar un abogado comprometido con la ética y no un sinvergüenza que embarre la cancha que le permita al delincuente zafar con impunidad.
Si esa es la línea, entonces estamos perdiendo el tiempo e invirtiendo mal la plata –dijo, con marcado hincapié- dinero que en definitiva, es nuestro, de todos los ciudadanos. FUENTE: ENTREVISTA ENVIADA POR EL SERVICIO DE PRENSA DEL RECTORADO DE LA UNNE
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